Google
Inicio arrow ¿Cómo Funciona? arrow El monitor CRT
El monitor CRT PDF Imprimir E-Mail
Calificación del usuario: / 3
MaloBueno 
Indice de Artículos
El monitor CRT
Página 2
Página 3
Página 4
Página 5
Bien, pongamos a funcionar el TRC.
Cuando encendemos el filamento, éste calienta al cátodo, el cual produce el denominado "Efecto Termoiónico", de manera que debido a ese calentamiento, los electrones del cátodo forman lo que se denomina una nube electrónica alrededor de él.
Bien, esa nube electrónica con potencial negativo (recordemos que los electrones tienen carga negativa) se siente atraída por el fuerte potencial positivo del MAT (recordemos también que las cargas de signo opuesto se atraen), circulando una corriente eléctrica de cátodo al MAT.
Como el MAT está conectado al vidrio delantero, los electrones impactan contra él, el cual está recubierto del fósforo que dijimos anteriormente, el cual brilla. En la pantalla veremos un punto en el centro.
Y digo en el centro porque el cátodo está alineado con la parte central de la pantalla.
Evidentemente, si mantenemos mucho tiempo ese rayo de electrones apuntando al centro, el fósforo se quemará, de manera que dejaremos una mancha en el centro de la pantalla.
Además, la imagen que se supone que veremos ocupa toda la pantalla, no solamente el centro.
Se hace necesario mover el rayo de manera que cubra la pantalla de arriba abajo y de izquierda a derecha. Para eso se necesita el llamado circuito de deflexión.
En el "cuello" del TRC se encuentran cuatro bobinas enrolladas en él, denominadas "yugo de deflexión", y su función consiste en desviar el rayo de electrones de manera que cubra toda la pantalla, no sólo el centro.
Si aplicamos un voltaje a las bobinas, producirán un campo magnético que será capaz de desviar el rayo a cualquier punto de la pantalla.
Evidentemente, los voltajes deben ser alternos, pues si fueran fijos seguiríamos teniendo un punto en la pantalla.
Estos voltajes se denominan "frecuencias de sincronismo", y existen dos: Sincronismo Vertical y Sincronismo Horizontal.
El sincronismo vertical es el encargado de mover el rayo de arriba abajo, mientras que el sincronismo horizontal lo hace de izquierda a derecha.
Pero no solo existen esas dos frecuencias de sincronismo, también tenemos la denominada "Frecuencia de Cuadro", que es el número de imágenes por segundo que se muestran en pantalla.
Me explico, para que podamos ver una serie de imágenes en movimiento y que se vean fluidas, es necesario que las imágenes se mantengan un tiempo determinado en la pantalla, de manera que la persistencia retiniana de nuestro ojo las funda unas con otras y de la sensación de que va fluido.
En el cine sonoro se proyectan 24 imágenes por segundo, mientras que en el cine mudo sólo se utilizaban 16. Es por eso que las películas antiguas tenían esos "saltos".
En el ordenador se utilizan diversas frecuencias de cuadro, según el tamaño de la imagen que vayamos a ver. Lo más normal son 56HZ (56 imágenes por segundo), pero también se usan 60, 65, 72 y más. Hay que hacer notar que las frecuencias más altas se usan para pantallas más grandes.
Ahora, ¿cómo combinamos los sincronismos para que todo cuadre?
Para empezar, comenzamos con que el rayo electrónico se encuentra (gracias al yugo) en la esquina superior izquierda de la pantalla.
Mediante el sincronismo horizontal aplicado al yugo, movemos el rayo hasta el extremo derecho, momento en el que teóricamente debemos cambiar de línea.
En ese momento, merced al denominado "circuito de borrado", apagamos el rayo electrónico. Esto se hace para ver lo menos posible los cambios de línea, denominados "retrazado".
Una vez apagado el rayo, el yugo mueve verticalmente (gracias al sincronismo vertical) al rayo, una línea por debajo de la anterior. Al mismo tiempo, mediante el sincronismo horizontal se mueve el rayo a gran velocidad de derecha a izquierda. En estos momentos, acabamos de volver a colocar al rayo electrónico en la posición de inicio, pero una línea vertical más baja. De esta forma se va barriendo toda la pantalla.
Este proceso no lo nota el ojo, puesto que la persistencia retiniana impide ver el barrido, sólo vemos el resultado final. Para terminar de darle suavidad, este proceso se repite X veces por segundo, las que marque la frecuencia de cuadro.
Aun así, si miramos la pantalla, ¿qué veremos?.
Una pantalla blanca. El porqué es muy simple: en todo momento, el rayo electrónico ha estado a una determinada intensidad, de manera que los fósforos de la pantalla han sido excitados todos por igual, dando como resultado que la pantalla se ilumine por igual en todos lados.
Para la correcta comprensión de lo que viene ahora, es necesario que nos centremos en la teoría del monitor monocromo o blanco y negro.
Para ver una imagen, es necesario excitar unos fósforos (color blanco en pantalla) o no excitarlos (color negro en pantalla). Para ello, el ordenador traduce la información digital de lo que está representando en señales que van a parar al cátodo del TRC.
Si la señal es muy intensa, el rayo electrónico será muy "fuerte", de manera que el fósforo recibirá gran cantidad de energía, brillando de gran manera.
Si la señal es menos intensa, el fósforo brillará proporcionalmente a la intensidad de la señal recibida.
Si la señal no existe o es muy pequeña, el fósforo apenas será excitado, de manera que no veremos nada en pantalla, o bien muy poco.
De esta forma, veremos aparecer en pantalla puntos más o menos brillantes de fósforo, que al ser excitados a gran velocidad nos parece que la pantalla se ha redibujado de golpe (La persistencia retiniana es una gran ayuda).
Por supuesto, los sincronismos juegan un gran papel, ya que este proceso debe estar perfectamente sincronizado con objeto de cubrir la pantalla al completo, sin distorsión o "baile" de las líneas de la pantalla.
En caso de que los sincronismos fallen o tengan falta de exactitud, la pantalla comenzará a moverse a más o menos velocidad, siendo ilegible.
Por supuesto, esta explicación que hemos utilizado para comprender el TRC no es la exacta. El objetivo de este capítulo es dar una introducción al TRC, no un curso completo de televisión y vídeo. Sin embargo, es posible que tengamos las ideas más claras.
Por ejemplo, el brillo. Antes dijimos que en el cuello el TRC existían una serie de rejillas. Una de ellas es la denominada rejilla de brillo.
En ese electrodo se le aplica una señal negativa, controlada por un ajuste en el frontal del monitor, el mando del brillo.
Cuando el haz de electrones pasa por la rejilla, el potencial negativo de ésta "repele" a los electrones del haz.
Evidentemente, si la repulsión es excesiva (gran tensión negativa en la rejilla), los electrones del haz no podrán pasar, de manera que la pantalla se pondrá negra (brillo mínimo).
Pero en circunstancias normales, la repulsión no es tan exagerada, de manera que el haz pasará, aunque no todo, golpeando con más o menos intensidad al fósforo de la pantalla, haciendo que el brillo sea mayor o menor.