|
Durante
años hemos instalado nuestras placas madre en cajas basadas en el
formato ATX (Advanced Technology eXtended). El cambio a ATX supuso una
notable mejora sobre el anterior formato AT, no solo en las cajas, sino
también en las fuentes de alimentación.
Sin embargo, la
proliferación de sistemas Small Form Factor (SFF, sistemas de tamaño
reducido) ha hecho evidente la necesidad de un sucesor más pequeño que
ATX. Hace algún tiempo, Intel anunció que estaba desarrollando el
sucesor de ATX, cuyo nombre clave era Big Water, y que ha acabado
llamándose BTX (Balanced Technology eXtended). Las primeras placas
madre y cajas en este formato aparecerán el próximo año, por lo que
ante tan inminente llegada es bueno conocer sus cambios y mejoras
respecto a ATX.
Lo primero que hay que comentar es que el formato BTX es
prácticamente incompatible con el ATX, salvo en la fuente de
alimentación (es posible usar una fuente ATX en una placa BTX).
Para entender BTX hay que conocer los motivos del cambio. Las
CPUs y las tarjetas gráficas devoran cada vez más y más watios de
potencia, y esto resulta en una mayor disipación térmica. Por otro
lado, los usuarios reclaman cada vez más PCs que sean silenciosos. Las
actuales cajas y placas madre ATX no fueron diseñadas para los
increíbles niveles de calor que se producen en ellas. Así comienza la
necesidad de un nuevo formato.
Esta es una imagen de referencia del nuevo formato BTX.
La primera cosa que llama la atención es que los slots de expansión
han sido colocados en el lado opuesto. En la imagen se ven siete slots:
de derecha a izquierda tenemos un slot PCI Express 16x, dos slots PCI
Express x1 y cuatro slots PCI de 32 bits. Hay que recalcar que el slot
situado más cerca de la CPU es el PCI Express x16, el cual está
destinado para la tarjeta gráfica. Esta colocación le permite compartir
parte del sistema de refrigeración de la CPU.
La nueva colocación de los componentes se ha hecho con la
intención de mejorar el flujo de aire; el desplazar la CPU hasta la
parte frontal de la caja le permite estar justo delante del ventilador
de toma de aire, consiguiendo de esta forma el aire más fresco. El
chipset está alineado justo detrás. De esta forma recibe directamente
el flujo de aire proveniente de la CPU, el cual se proyecta sobre sus
disipadores. Este camino para el flujo permite una refrigeración
eficiente no solo de la CPU, sino también de los reguladores de
voltaje, chipset y tarjeta gráfica.
Los conectores para la memoria están desplazados hacia la
esquina izquierda de la placa madre, a pesar de lo cual pueden recibir
refrigeración desde el "módulo térmico" (como se le denomina), el cual
está situado encima de la CPU.
El módulo térmico es una pieza situada encima de la CPU, la
cual, actualmente, está compuesta por un disipador y un ventilador, si
bien en el futuro podría incluir otros sistemas más exóticos, como
conductos de transferencia de calor (heatpipes) o incluso refrigeración
líquida.
Tres tamaños diferentes
De forma similar a los diferentes tamaños de ATX (micro, flex,
etc...), el formato BTX también admite varias posibilidades en cuanto a
su relación de aspecto. En cuestión de tamaños, hay tres tipos:
picoBTX, microBTX y regularBTX, con los siguientes tamaños máximos:
| picoBTX | microBTX | regularBTX |
| 20'3 x 26'7 cm | 26'4 x 26'7 cm | 32'5 x 26'7 cm |
El formato picoBTX admite uno o dos slots de expansión y tiene
cuatro agujeros para tornillos. Las cajas picoBTX probablemente tendrán
una bahía de 3'5" y otra de 5'25" únicamente.
El formato microBTX, el cual se espera que sea el más popular
de los tres, admite hasta cuatro slots y tiene siete agujeros.
Probablemente sus cajas dispongan de una bahía de 3'5" y dos de 5'25".
Finalmente, el formato regularBTX admitirá hasta 7 slots, y
necesitará 10 tornillos de sujeción. Sus cajas serán muy similares a
las actuales semitorres ATX, con tres o más bahías de 3'5" y también
tres o más de 5'25".
El estándar BTX permite, además, dos posibles alturas para la
caja: tipo I y tipo II. Las tipo I serán de 10 cm de altura, y
admitirán tarjetas de tamaño normal. Las de tipo II, sin embargo, serán
para diseños SFF, por lo que tendrán sólo 7'6 cm de altura. Las
tarjetas tendrán que ser de perfil bajo, o bien será necesario emplear
un adaptador (una tarjeta que permita el montaje en horizontal,
paralelo a la placa madre).
Sistema gráfico en BTX
La gran mayoría de los sistemas BTX emplearán PCI Express para
el sistema gráfico. ATI ya ha anunciado que lanzará una tarjeta nativa
tan pronto como el estándar esté disponible en las tiendas. Aunque hay
varios anchos para los buses PCI Express, el sistema gráfico empleará
un PCI Express 16x, que ofrece 8GB/s de ancho de banda.
Un último tema es la refrigeración. Gracias a la orientación
hacia la refrigeración que hay detrás de BTX, los fabricantes de
tarjetas de vídeo podrán emplear con más comodidad sistemas de
refrigeración pasivos, al poder aprovechar mejor el flujo de aire
interno. Es seguro que no se podrán emplear sistemas pasivos (sin
ventilador) en las GPUs tope de gama, pero sí será posible en las
tarjetas de gama media, que, a fin de cuentas, son las más vendidas y
las que casi todos tenemos en nuestros sistemas.
Cajas y fuentes de alimentación BTX
Como ya comentamos, el estándar BTX especifica los mismos
conectores que se emplean en el actual ATX, lo que significa que se
puede emplear una fuente ATX con una placa BTX y viceversa. Sin
embargo, aunque una fuente ATX podría entrar fácilmente en una torre
BTX, no encajará en una microBTX, y mucho menos en una picoBTX.
Se está trabajando en el formato para las fuentes de
alimentación BTX, y desde luego algo que definitivamente se va a ver
son los conectores de 3'3 voltios para discos Serial ATA.
Epílogo
Las primeras placas, cajas y fuentes de alimentación BTX saldrán en 2004.
La transición al nuevo formato implica mucho más que una caja
más pequeña, o un diseño invertido para la placa madre. El cambio
también nos llevará a un PC menos restringido por la compatibilidad
hacia atrás, con los puertos PS/2, serie y paralelo prácticamente
eliminados en los prototipos disponibles.
Además, con BTX finalmente tendremos un impulso general hacia
la computación silenciosa, por lo que ya no será necesario comprar un
sistema SFF propietario para amordazar al PC.
Finalmente, con BTX vemos por fin un fuerte impulso a
tecnologías como Serial ATA y PCI Express, con lo que la transición
necesitará mucho menos tiempo que otras similares del pasado.
Un pequeño comentario final para aquellos que han hecho una
fuerte inversión en su placa ATX y su tarjeta gráfica AGP: no hay
motivo de alarma. ATX aún tardará algo en morir.
|